sábado, 17 de febrero de 2018

Iniciando a mi amigo



Soy Luis y esta es mi historia.

Amigos van y vienen pero Nene si bien no era de los más cercanos siempre estuvo allí, su edad no permitía que lo involucrara mucho en mis salidas pero el contacto era bastante continuo.

El es un chamo de 20 años, delgado, pelo castaño, moreno y como todo joven de su edad todo es una moda. El es mi vecinovecino, lo conocí 3 años después que me independice de mis padres.

Recién mudado al edificio perdí mi celular, típico en mí que pierda los celulares pero esa vez alguien devolvió lo que no era suyo y era Nene quien había reconocido mi cara en las fotos.

Él sabia mi hora de llegada y espero con paciencia hasta verme, nene estaba sentado en el piso cerca de la entrada cuando me vio se levanto y ya junto a él saco algo de su bolsillo, era mi celular.

-Eh Señor encontré esto al mediodía y creo que es suyo -dijo con una voz temblorosa.

Al ver lo que el chamito tenia en la mano no pude dejar de sentirme aliviado puso el celular en mi mano al segundo estaba abrazándolo -No sabes el peso que me acabas de quitar-. le dije alegre.

Esto derivo a que mas tarde fuera a su casa y hablara con su mamá, le entregue a Nene una playera azul de su talla y una gorra traída de mi tienda. Ese día fue una noche bastante alegre porque su familia me invitó a cenar por ser el nuevo vecino, Nene contento con su recompensa y yo con mi celular.

Gracias a esta circunstancia me hice amigo de su familia aunque mas de Nene y como vivía solo, mas de una vez lo invitaba a mi casa a fiestas o alguna película.

Una vez lo lleve a una fiesta y un arreglo con una amiga sirvio para que mi amigo tuviera su primera vez. Si bien tenía sus amistades del liceo y universidad yo era como su hermano y de vez en cuando hablábamos o echábamos vaina.

El era una de las pocas personas que sabia que jugaba para los dos bandos y que lo tomo normal, no censuraba el tema y aunque es atractivo nunca lo había visto de forma sexual, a veces nos echábamos los cuentos o le pasaba algo de material +18 hetero pero hasta allí quedábamos.

A los 20 años nene ya tenía el típico cambio de universitario donde se mejora en todos los aspectos, había desarrollado buen físico no obstante seguía siendo delgado, la seguridad le brotaba y en lo sexual le iba bien.

Un día viernes echados en el mueble mientras veíamos una peli en TNT con cerveza en mano y hablando del último video que le había pasado saco a colación algo que me sacudió internamente.

-¿Qué sientes cuando te cogen?-. pregunto.

-Ehmm-. Mi cara se enserio un poco pero nada de otro mundo. Fueron dos segundos eternos porque la pregunta no me la esperaba y solté una carcajada.

Nene hizo la pregunta por impulso y ahora estaba rojo evitando mirarme a los ojos. Me levante y le di unas palmadas en el hombro.

-Relájate que no es nada de otro mundo y la curiosidad es normal –le dije- mientras me levantaba a buscar otra cerveza. -¿Quieres otra?-. Él asintió.

-Esta bien no debí preguntarte-. Dijo entrecortadamente.

-Tranquilo man no tengas pena es que me agarraste de sorpresa jaja no tengo tanta experiencia por atrás pero de lo poco, no te negare que he disfrutado.

Destape la cerveza le entregue una y me fui a sentar.

-Ehm mi primera vez fue un poco… dolorosa pero también placentera. El hecho de sentir el culo lleno te pone la verga mas dura de lo que te has imaginado tenía que controlar una paja mientras me cogían porque sino acabaría demasiado pronto. Es diferente a la sensación de tu verga es algo que no podría describirte.

-Luis yo se que somos amigos y por eso te lo pido. Júrame que no se lo dirás a nadie-. Dijo nene.

-Ok pero ¿Qué paso bro? Me vas a copiar.

-NO NO NO no no pero en verdad no se es que últimamente bueno no tan tan ahorita me ha venido en la cabeza que tu eres tan tan tan macho pues y eres bisexual y me viene a la mente como coño te dejarías coger o sea que si te dejas coger es por algo y y…

-Cálmate nene

-Quiero probar también-. dijo cadapalabra de una forma tan rápida que todo quedo en silencio de nuevo.

-¿Pero conmigo?-Lo miré fijamente.

-Eres el origen de esto Luis y además tengo demasiada confianza en ti.

-Dejame pensarlo man-. Lo dije para no parecer tan lanzado pero mi verga habia dado señales que ignore.

Sentados en el mueble mirando fijo la tv pasaban una de mis canciones predilectas, Coma White. Mis pensamientos no dejaban de dar vueltas en que la amistad con nene podría peligrar y principalmente en que es como mi hermano. Perdido en mis pensamientos no note cuando de una, Nene me decía que se iba.

-Quedate man ahora es que tenemos que hablar.

Pasamos como media hora hablando respecto a su “curiosidad” y el ambiente por fin se relajo, esa misma noche lo haríamos. No habría problema con sus padres, él les aviso que saldría conmigo a una fiesta.

-Man quiero que te relajes, esto no cambiara nada tu eres como eres, ya lo decidiste y yo no te hare daño.

Mi gran prioridad era hacer que pasara la mejor noche de su vida, las primeras veces no son tan felices es mas como quiero quitarme o quítame eso, al final no se goza tanto como se debería y uno no termina tan relajado, bueno por lo menos para mi fue así aunque todo mejora después.

Recostado en el mueble le di un beso quería hacer todo esto a mi modo, nene estaba tenso pero a medida que lo besaba iba cambiando. Me adueñe de su cuello y se que cada caricia lo volvía loco. 

Él se dejaba hacer y yo tome control de la situación. Mordía sus hombros, cuello y orejas. Chupaba sus tetillas y lamia sus pectorales. Besaba y chupaba su manzana para luego jugar de nuevo con su cuello.

Coloque su mano en mi verga negra de 20 cm erecta al máximo, él se corto un poco pero siguió acariciándola encima del bóxer aunque la cabeza se salía por arriba. Y mi mano no soltaba su verga de 17 cm dura que lubricaba más que la mía.



NENE

Nos dirigimos a la habitación y me senté en la cama, ahora si con el corazón en la mano. El notó que estaba cortado y sin decir nada, vino y se sentó entre mis piernas y me beso como nunca nadie lo había hecho, era mas que notable que el tenia el control, se comía mi boca con ganas, mordía mis labios, su lengua no dejaba de jugar y como nunca sentí una cosquilla que recorría mi boca y cachetes.

Empujo mi espalda a la cama quedando su peso sobre mi, me excitaba mas de lo normal, el me tenia bajo su dominio, su verga dura bajo la tela era restregada en una de mis piernas mientras nos seguíamos besando como locos. Siempre era yo el que dominaba ahora tenia mi verga tan dura como el hierro con Luis encima de mi y volviéndome loco.

Su mano tomo mi verga y sus dientes empezaron jugar con mis pezones y sin ninguna compasión Luis los mordía, cosa que me provocaba un nuevo tipo de dolor, trate de separarlo pero el tomo mis muñecas para terminar de inmovilizarme y siguió con su juego.

No dejaba de decirle que parara pero el seguía, mis suaves gemidos se confundían no se si me gustaba o no pero mi verga estaba mas firme que nunca. Hasta que por fin mis pezones fueron liberados pero ahora si sentía como permanecía en ellos una leve sensación que ahora era un dolor continuo... pero excitante.

Con mis pezones todavía ardiendo bajo mi bóxer, Luis liberó mi verga, la descapucho con su mano derecha y empezó a pasar la lengua por todo el comienzo de mi glande. Su boca pasó minutos tocando, chupando, mordiendo solo la cabeza de mi verga haciéndome pegar pequeños gritos de placer ni la más puta de mis novias lograba esa sensación.

No pude abstenerme quería gritar pero no podía así que mis suspiros llenaban la habitación cuando de repente en un arranque de locura se metió mi verga completa, unas ganas de sacarla por lo brusco me invadió por unos segundo pero luego la calma llego y disfrute de cómo su lengua acariciaba el comienzo de mis bolas.

Con mis codos apoyados en la cama levante la mitad de mi cuerpo, el morbo al ver la cara de mi amante con los ojos llorosos y la sensación de calor en mi verga casi me hacen acabar pero él lo sabia. Mi cabeza echada para atrás y la respiración agitada por tan extremo momento pero él no quería descansar y yo tampoco.

-No acabes-Me dijo Luis.

Volvió a la carga subiendo y bajando como un demonio. Yo intentaba no acabar pero esa forma de mamar era demasiado para mi. No pude evitar maldecir cuando de nuevo dejo mi verga para empezar a besar y lamer mis bolas que se sentían bastante mojadas.

Se levanto del piso y fue en busca del control del aire acondicionado, apago el equipo y después salió de la habitación sin decir nada. No pude evitar sentirme confundido el amable y simpático que conocía desde hace tiempo es un ser diferente en la cama, ahora combinaba mas con su contextura.

Estaba tan hundido en mis pensamientos que no note cuando llego a la habitación con su cara seria y yo con mi polla ya no tan dura pero en la misma posición. Su boca se acerco otra vez a mi verga probándola como si fuera un helado delicioso, su lengua se distraía jugando con el hilillo de mi precum que ya se encontraba por toda mi cabeza.

Su técnica para mamar sin duda me volvía loco, no duró mucho tiempo hasta que volvió a meterse mi verga casi completa pero ahora de forma mas lenta subía y bajaba, la habitación solo eran mis gemidos y el sonido de sus chupadas tan fuertes.

Estaba tan excitado con la mamada que no note uno de sus dedos que se resbalaba con tanta saliva por mi agujero, mi verga se puso más dura que nunca y hasta agradecí el gesto. Mis gemidos cada vez eran más fuertes, su mamada más rica y 3 dedos hasta lo más adentro.

-Acomódate en el centro de la cama.

Seguí su orden y me coloque en el medio, con mis brazos debajo de mi cabeza esperando de nuevo la mamada.

-No chamin boca abajo. Tranquilo solo te mamare el culo tan rico como lo he hecho con tu verga- dijo Luis.

Sin mas preámbulo me coloque boca abajo, ya la excitación no me permitía pensar mucho.

Sus manos acariciaron mis nalgas y luego se encargaron de abrirlas, metió su cara entre ellas y sentí como aspiro el olor entre ellas, que situación mas morbosa estaba viviendo y aumento cuando sus besos sonaron en mi raja.

Su lengua como una profesional se encargo de llenar de saliva mi agujero además de hacerme sentir tan entregado en sus manos cuando lograba entrar a esa cueva. No pude aguantar más y levante ligeramente mis nalgas para que su cara se restregara más en ellas, mientras una paja muy lenta que hecha por él provocaba que hundiera mi cabeza en la cama.

Mis suspiros fueron interrumpidos cuando ya no sentía la cara rasposa y la lengua en mi agujero sino algo más duro y grande, sabía lo que venia.

Su guevo restregándose entre mi raya húmeda de tanta saliva y yo esperando el momento. Tomo mi cintura y la llevo hacia atrás, quedando en 4. Su cabeza fue presionando mi virgen agujero de una forma tan lenta que me dolía bastante aunque no exagerado.

-Haz como si estuvieras cagando man y trata de mantenerlo así para que no te duela.

El dolor se convirtió en una pequeña incomodidad, un poco de líquido frio recorrió mi raja hasta que llego a la entrada ya invadida por unos centímetros de verga.

Los segundos parecían minutos hasta que choco su cadera con mis nalgas. Me quede inmóvil, sentía que todo estaba centrado en mi culo, con todo su guevo en plenitud, sentía que el mundo se me iba, trataba de no contraer el ano pero lo poco que podía me hacia sentir lleno. No podía creer que esa verga tan enorme estuviera toda adentro.

Me gustaba cuando la metía, al sacarla sentía una incomodidad que de cierta forma me gustaba pero era extraña muchas sensaciones en una zona, sentía cada centímetro que iba saliendo.

Las gotas de sudor recorrían mi espalda, además de las que caían de Luis que de vez en cuando la besaba mientras masajeaba mis caderas y agarraba un ritmo más rápido.

Un gigante como Luis dándome por el culo, el sonido de la cogida se extendía por la habitación y cada vez estaba como mas ido, las sabanas las había arrancado del colchón, ya solo eran mis codo quienes me mantenían parado mientras mi cabeza descansaba en una almohada.

-¿Cómo estas?-Dijo Luis con una leve carcajada tan característica en él. No le respondí, solo alce un brazo.

Cambiamos de posición, yo boca arriba mientras él con mis piernas en su pecho me daba mas duro. Yo agarraba de mi pelo, masajeaba mis abdominales, halaba las sabanas y de vez en cuando me hacia una suave paja pero Luis no me dejaba terminar y me retiraba la mano. Así estuvimos como por 15 minutos hasta que dijo para adoptar otra posición.

Luis boca arriba en la cama y yo sentado sobre su verga. Una vez adentro completamente empecé a moverme suave pero él me tomo por la espalda, me atrajo hacia él, pecho con pecho y me bajó un poco.

A continuación comenzó la cogida más arrecha de la noche su verga salía y entraba mas rápido, yo casi que no podía hacer mas nada, solo gozar ya que hace rato que el dolor no aparecía, solo extrañas sensaciones que me estaban volviendo loco.

Esa sensación de sentir que te están tocando por dentro y que cada vez estas más abierto, además del calor y el sudor corriendo como agua eran demasiado. No se cuanto tiempo estuvimos en esa posición pero mi cabeza no se levanto en ningún momento, mis ojos permanecían cerrados y un jadeo contante y agitado que demostraban como me encontraba en ese momento, en el cielo.

Como un juguete me volteo y quede boca arriba de nuevo, tomo mis piernas como hace unos cuantos minutos y empezó de nuevo con una cogida extrema acompañada de un olor a macho y el éxtasis en la puerta.

Luis agarro mi verga que se encontraba dura desde el comienzo y empezó con una paja lenta mientras el seguía con su faena como loco hasta que pego un grito ahogado y se corrió en mi culo mordiendo levemente mi pie mientras sus contracciones se hacían cada vez menos intensas.

Todavía con la respiración agitada pero mas calmado bajo a mi verga y metió mi glande en su boca haciendo delicias con su lengua mientras seguía con una paja pero ahora mas rápida, dos dedos jugaban en mi culo que se sentía bastante abierto y húmedo.

No dure nada, me corrí en su boca y mis contracciones no eran normales una corriente me invadió junto a la piel de gallina, sensaciones desde mi verga y culo hasta llegar a todas las zonas de mi cuerpo.

Quede muerto en la cama no podía creer lo mucho que había disfrutado y la energía tan intensa, sexo puro y duro entre machos. Descansé junto a Luis que estaba en las mismas que yo y que buscaba mi mirada, fue correspondida con una sonrisa.

Minutos después nos levantamos acomodamos la cama, luego yo fui a tomar agua y Luis se quedo en la ventana fumándose un cigarro.

-¿Te gustó?-Dijo Luis.

-Para nada-. Sonreí.

Y los dos nos echamos a reír. Me fui junto a él para refrescarme con la brisa de la noche y el se coloco detrás de mi besándome el cuello y chupando el sudor que corría por toda esas zonas. Metió un dedo en mi culo que se sentía bastante extraño con esa cogida y me mostro como se lo llevaba a la boca para chuparlo.

Terminamos la noche viendo la TV, oliendo a sexo y a cigarros.

●●●●

Me desperté de repente, una verga dura y mojada estaba dándome suavecito por el culo pero no terminaba de entrar y eso me desesperaba. Sentí i erección y noté el brazo de Luis sujetandome por el abdomen.

Eché mi cuerpo hacia atrás y senti como los 20 cm invadieron de nuevo mi culo. Senti morir de placer. 

FIN

viernes, 2 de febrero de 2018

Confesiones de un policía


Policía


No sé si les ha pasado que algunos días amanecen como más caliente que nunca, las pajas solo tienen un efecto momentáneo y vas por la calle caminando donde aparecen unos panas que te dejan la leche en la punta del guevo.

Como si Dios hubiese elegido colocar cada uno de esos hombres para calentarte para demostrar que él es quien manda y tu solo eres su marioneta.

¿Cuántas personas no estarán solas deseando tragarse la leche de alguien por la boca o culo? Son en esas las oportunidades donde pienso así: Yo tan caliente y a lo mejor este pana de ojos café que está comprando jugo en la panadería necesita un guevo pero no hay forma de saber o de cuadrar. Simplemente la vida es así.

Paré un moto taxi a y puedo decir que estoy de a toque, tal vez sean las putas hormonas que me tienen de esta forma, no sé, pero es que tengo el guevo parado y no hay mas culpables que el panita que está delante de mí y la vibración del viaje que no ayuda.

Hay veces donde no puedes aguantar más y no quieres creer en dios, destino o lo que sea, sino en que uno mismo debe propiciar las cosas y si, hay que buscar quitarme esta calentura como sea y con quien sea.

Pero el destino se reía de mi, nadie estaba disponible de mis conocidos, ya ha pasado un mes desde mi último polvo y cuando les escribo a mis culitos solo obtengo que si tengo pareja, estoy de viaje, ya tengo planes y otras excusas más.

Siempre había aprovechado las ventajas de la bisexualidad pero es que nada es perfecto, por alguna razón cuando las mujeres se me acercan siempre quieren alguien que las proteja, le monte 4 hijos, una casa y seamos felices para siempre.

Los machitos ahora también quieren su dosis de fidelidad y yo soy claro, no quiero nada serio sino un culo apretaito que me desleche o en algunos casos muy poco común el “ideal” para darle mi culo.

Y no voy a negar que soy complicado, necesito cierta seguridad ya que como policía cuido mi imagen y si se enteran allá será un peo, como ya les he dicho en otro momento solo lo sabe otro compañero por eso elijo con cuidado con quien estaré en cuanto a hombre se refieren.

Entre tanto buscar, el estrés de la policía, mi tienda y otros asuntos familiares solo terminaba en mi apartamento relajándome con una paja para no morir por alta dosis de leche en el organismo pero cada vez sentía más la arrechera que se iba acumulando en mi cuerpo.



Las guardias se hacían eternas y mi humor se vio afectado, sentía una energía acumulada y por más que lanzara miradas para ver quién me correspondía no concretaba nada.



Mi compañero sabía mi estado y lamentablemente él es activo, tampoco le daría culo aunque estaba bueno porque en esta movida hay cierta creencia de que el activo es el superior y yo no le daré el gusto de pensar eso conmigo.



El sábado era anormal, demasiada tranquilidad y créanme que ese horario me estaba rompiendo los huevos hasta que empezamos a dar vueltas por las zonas más concurridas casi a las 11 de la noche, necesitaba distraerme y estar en la moto lo lograba.



Dimos unas vueltas por algunos barrios sin total novedad y luego pasamos por algunos sitios nocturnos donde se veía algo más de acción y en algunos casos problemas.

¡Maldita sea nojoda! necesito una pelea, un robo, un choque o algo que le ponga sazón a la noche y nada sucedía, yo sé que está mal que yo desee que eso suceda pero los mecánicos no desean que los carros no se jodan.

Pasamos por un centro de apuestas deportivas donde si tuvimos que bajarnos y calmar los ánimos, ya que en toda la entrada estaba una camioneta con un sonido que valía más que mi casa a todo volumen y con una zona residencia a pocos metros.

Para mi desdicha todo transcurrió normal, la camioneta se fue del lugar al igual que mucha gente que protesto pero a los borrachos no hay que pararle muchas bolas solo había que saberlos manejar así que media hora después arrancamos.

A tres cuadras pudimos detectar un carro que no dejaba pasar a los demás e iba a una velocidad lenta, le hice seña a mi compañero y enseguida nos ubicamos cerca del carro ya que nos ignoraba de lo borracho que iba.

Hicimos que estacionara a un lado luego de una cuadra y media, parecía un chiste porque era alguien que no podía salir de su carro de lo mal que iba.

Aplicamos la fuerza y lo empujamos contra el capo, mi compañero lo reviso detenidamente y no pudo disimular hacerme una seña bastante graciosa al ver que el borracho tenía un culo mamarruo (grande), se veía duro, carnoso, en fin, un culo porno.

No debía tener más de 35 años y según su cartera estaba casado a demás de tener el anillo de matrimonio, era bastante atractivo pero su estado era crítico.

Nuestra seriedad fue cambiada por una leve sonrisa de malicia porque no era la primera vez que se nos presentaban situaciones así.

Le quitamos la cartera, las llaves y nos decidíamos llevarlo a pasar la borrachera en el comando aunque yo había quedado como hipnotizado con ese monstruo de culo debajo de un jean desgastado.

Lo palpe con mis dos manos y todo el sádico en mi salió, Israel así se llamaba el borracho no reaccionó y cuando nos dimos cuenta estaba dormido sobre el capo.

Mi cara de malicia era peor y veía las muecas de risa ligadas con desaprobación de mi compañero cuando le palpaba toda la raja del culo y luego me lleve la mano a mi nariz. No pude dejar de exclamar lo bien que me olía ese culo de macho. Reímos a carcajadas.

Yo quería comérmelo pero mi compa no estaba de ganas así que sabía lo que vendría ya que el no me delataría, mas de una vez el hizo lo que estaba a punto de hacer yo.

Mi nuevo amigo dormido termino del lado del copiloto de su auto mientras yo lo conducía hacia el matadero, ese lugar que guardaba tantas perversiones de mi a plena luz de la luna ¡Que romántico!.

Quedaba a las afueras de la ciudad pero no era un sitio tan lejano del centro y pasando un camino de tierra rodeados de arboles llegamos al sitio.

Ya mi verga estaba dura, en realidad estaba así desde que me monte en el carro y tratando de ganar tiempo, apague el carro quedando solo una leve luz prendida dentro de él para comenzar a quitarme la parte de arriba de mi uniforme.

Como un ritual, empecé a acomodar la escena porque ya no aguantaba y cargando a mi victima que era bastante pesado lo coloque en el asiento de atrás dejándolo boca abajo.

Abrí las dos puertas traseras y me fui en busca de su cara, me encantaba pasear mi verga y sentir su fina barba rozar mi glande mientras la bañaba de mi olor que estaba bastante fuerte ya que antes de comenzar el turno me había hecho una paja.

Metí mi guevo en su boca y maniobrando su cabeza no pude dejar de soltar unos resoplidos por lo caliente que sentía esa cueva mientras de fondo sonaba el comunicador, ese que me avisaría en caso de novedad que mi compañero pasaría buscándome.

De vez en cuando mi víctima se despertaba pero estaba demasiado alcoholizada para reaccionar y en segundos estaba roncando de nuevo lo que aproveche para acomodarlo en el asiento y desde afuera meter mi verga en su boca como un coñito.

Como extrañaba esa sensación y aunque no era una mamada en regla, era lo suficiente buena para gozarla con todas mis ganas y hacia lo hacía.

Embestía su boca como un loco e Israel trataba de respirar pero mi verga de más de 20 cm se lo impedía y hubo un momento en que parte de lo que había ingerido bañó mi verga.

No quería bañarme en vomito así que adopte algo más de calma porque no quería ensuciar el pantalón y no quería quitarme las putas botas que cuestan media vida quitármelas así que estaba listo para pasar a otra fase.

Busque algo que nos protegiera de la tierra ya que no pretendía seguir en el carro ya que era muy pequeño y llevando a Israel, mi victima algo más despabilado lo acosté en el suelo luego de poner un plástico de color naranja que llevaba en la maleta.

Había tenido demasiado paciencia con él y el tiempo era oro porque en cualquier momento nos podían llamar pidiendo refuerzos.

Mi verga seguía erguida y tan dura como una piedra, se veía imponente saliendo de mi cremallera algo brillosa a la tenue luz del vehículo.

Bajé el jean y su ropa interior de color negro hasta sus tobillos, un olor a macho soltó aquella zona y la lamí por pocos segundos aunque aquellas nalgas enormes y macizas llenas de pelo me gustaban como para darle pipe por un día entero.

Admito que le metí hasta dos dedos llenos de saliva para dilatarlo pero no por mucho tiempo, le escupí el culo como nunca lo había hecho y bajando mis pantalones hasta las rodillas me posicione sobre él.

Escupí mi mano, bañe mi verga también en mi saliva y la puse en todo coñito recostándome lentamente en pleno sobre él.

Mi cintura hizo lo propio y fue entrando, Israel reaccionó y se metió media verga de un golpe y tuve que agarrarlos de las manos para inmovilizarlo aunque el alcohol le hacía estragos en su cuerpo.

La dulce espera no tardo mucho y sentí mi guevo entero en su culo, que rico se sentía de lo apretado y caliente que era, podría estar días así.

No pude prolongar más el periodo de adaptación y empecé a embestir en ese culito rico mientras mi victima trataba de zafarse pero cada vez con menos fuerza.

La resistencia de ese culo a abrirse era bestial ya que no me permitía culiarlo como quería pero era el cielo sentír como me apretaba.

El trataba de adoptar otra posición pero estaba dominado y cuando trataba de abrir las piernas para agarrar impulso simplemente me facilitaba metérselo hasta el fondo lo que provocaba unos gemidos que me excitaban más.

Cuando lograba cerrar sus piernas cosa que era difícil con las mías entre las suyas me excitaba mucho mas ya que se sentía más apretado.

El mordía el plástico y yo mordía su cuello, ya no había resistencia para yo no poder gozar ese culo y él lo sabia así que cada vez me facilitaba mis embestida dominándolo completo. Se lo hacía saber llamándolo “puta”.

Sus gemidos hacían eco en aquel lugar dominado por el sonido de animales nocturnos convirtiendo en un ritual al sexo entre machos.

Lo cambie de posición y tenía la mirada perdida pero no se resistió más, alce sus piernas unidas por su jean y las empujé hacia delante dejándome su culo a mejor disposición.

Ya lo sentía muchísimo más dilato así que la metí de una sola embestida y el gimió, ya no tanto de dolor podía percibir que estaba sintiendo algo más aunque esto fuera una violación.

Y me volví loco destrozándole el culo, ahora sin pausas y sin limitaciones llenando ese bosque de más gemidos. Le daba en la madre cuando un haz de luz llenó la estancia.

Era la patrulla que había llegado, lo que me restaba tiempo y acercándose mi pana con una sonrisota mientras seguía abriendo aquel culo solo me dijo que teníamos que estar antes de las 3 en el comando.

Culeando observe el reloj y vi que faltaba media hora, estaba presionado pero el tan solo sentirme visto por mi compañero me ayudaba y le daba con más ganas a ese culo que hace casi una hora había dejado de ser virgen.

Siento un flash que nubla mi mirada y observo que fue delante de mí, quien no estaba animado hace rato a este juego ahora tomaba fotos y acariciaba la cara de Israel lascivamente. Metía su dedo haciendo que lo chupara y hasta escupía aquella cara regándolo después.

Vino hacia mí y tomo varias fotos de mi verga entrando y saliendo del culo y hasta un corto video, segundos después se levanto y desabrochó su pantalón.

Me pidió que lo pusiera en el capo, aprovechando que estaba algo despierto, yo seguí metiéndoselo aunque en esta posición lo ponía a gemir mucho más pero todo esto fue callado con la verga de mi amigo en su boca.

Para mí esto fue demasiado y esas corrientes placenteras más profundas empezaron a recorrer mi cuerpo. Siempre soy un animal pero ahora lo era mucho más y el sonido del choque de sus nalgas con mi pelvis era más rudos.

Esa cueva estaba más abierta y podía darle con todas mi fuerzas, dios que rico se sentía todo. No pude resistir más y grite de placer cuando mi primer chorro bañaba las paredes de aquel culo, luego un segundo arrebatador y un tercero que me termino de llevar al cielo y los demás un peldaño más arriba.

Me quede pegado a su cuerpo casi desmayado mientras sentía los empujones para tragarse más la verga que faltaba todavía por apagar y ese sí que duraba, así que unos minutos después que me recuperé fui a vestirme.

Estaba lavándome la cara con una pequeña botella de agua que estaba en la patrulla cuando escuché los gemidos de mi amigo. Tenía a Israel agarrado por el cuello con su guevo hasta la pata y unos segundos después lo soltó, cayendo aquel hombre sobre el capo.

Vino hacia mí unos minutos después, paso su dedo por debajo de su glande y en un movimiento rápido la puso en mi nariz en plan joda y yo lo empujaba pegando contra la camioneta como un muñeco.

Reímos como unos niños, siempre nos salíamos con la nuestra.

Faltaban 5 minutos para estar en el comando, la habíamos cagado y no podíamos dejar a Israel en este sitio. Lo dejamos aparcado en un estacionamiento público de un lugar residencial y volamos a donde nos esperaban sin novedad.

Como me gustan esos culos de una noche, me llenan de adrenalina y me hacen gozarlo a lo sucio sin sentimientos, sin remordimientos y por primera vez.

¿FIN?






Gracias por haber leído el relato, como siempre espero que te haya gustado. Hay material nuevo pero en fase de corrección, iré publicando poco a poco. Apretones de nalgas para todos. Comenta si te gusto por favor y seguiré subiendo.

Iniciando a mi amigo

Soy Luis y esta es mi historia. Amigos van y vienen pero Nene si bien no era de los más cercanos siempre estuvo allí, su edad no permitía q...